Precalienta el horno a 180º. Pon los plátanos sin pelar en una bandeja de horno con papel de hornear abajo y cúbrelos con una hoja de papel plata.
Hornea durante 30 minutos y cuando estén listos la piel se pondrá de color negro. Sácalos del horno y retira toda la pulpa usando una cuchara.
Utiliza una cuchara grande para retirar la pulpa y guárdala en un cuenco.
Mientras se hornean los plátanos cuece el arroz integral. Ponlo en un cazo con agua abundante y que hierva durante 25 minutos.
Cuando esté cocido el arroz escúrrelo y ponlo en el vaso de la batidora junto con la canela y la pasta de plátano horneado. Tritura bien y añade agua de la cocción del arroz poco a poco hasta alcanzar una textura suave.
Sírvelo en un cuenco y dáselo a tu bebé ¡No dejará ni una gota!
Trucos y consejos
Esta papilla se conserva en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días.
En lugar de agua para suavizar la textura también puedes usar leche materna o de fórmula.
Algunos bebés tienen sensibilidad a la canela y les sale una dermatitis del pañal cuando la toman. Si detectas que no le sienta bien simplemente no la pongas en la receta.
Puedes aprovechar para hornear más plátanos, y luego guardar la pulpa en una bolsa hermética en el congelador. Se puede añadir a cualquier papilla de frutas, yogur, etc.