Ingredientes
– 6 huevos
– 250g de queso crema
– 250g de chocolate blanco
Vamos a Cocinar
– Lo primero, es separar las claras de las yemas de los huevos. Reservamos ambas partes del huevo, las claras en un recipiente alto, como una cazuela y las yemas en un plato
– Derretimos el chocolate. Para ello puedes hacerlo al microondas, dandole a máxima potencia 15 segundos, removiendo y volviendolo a meter, hasta que esté derretido o, como más me gusta hacer a mí, al baño maría.
– Ponemos el chocolate fundido en un bol y añadimos el queso crema. Mezclamos bien hasta que quede bien integrado ambos ingredientes
– Añadimos las yemas de los huevos. Mezclamos bien a la masa anterior
– Montamos las claras de los huevos a punto de nieve. Una vez montadas, añadimos la mitad del punto de nieve a la masa. Mezclamos con una cuchara, haciendo movimientos envolventes y cuando quede bien integrado, añadimos el resto del punto de nieve. Volvemos a mezclar con movimientos envolventes
– Forramos con papel de horno el fondo de un molde desmontable para tartas. Con estas cantidades, uno de 18 o 20cm estará bien. Vertemos la mezcla dentro del molde forrado
– Metemos en el horno previamente calentado a unos 170ºC. Dejamos hornear unos 30, 35 minutos. Hasta que la masa haya subido y haya cogido cierto color a tostado
– Retirar del horno y esperar 10 minutos. Desmoldar y dejar enfríar completamente antes de servir
– Opcionalmente, puedes espolvorear por encima con azúcar glass. Será el elemento decorativo