Cómo hacer los buñuelos de merluza y batata para tu bebé
Lava y pela el boniato. Córtalo en cubos pequeños, para que se cuezan rápido.
Pica la cebolla muy pequeñita. Pon la cebolla y el boniato en un cazo con un poco de agua y cuece durante 10 minutos. Cuando estén listas, saca las verduras del cazo y déjalas enfriar.
Mientras se enfría el boniato desmenuza la merluza (en crudo), asegurándote de que no tenga ninguna espina.
Echa la merluza, la cebolla y el boniato en el vaso de la batidora y tritura a baja potencia unos segundos hasta tener una mezcla homogénea.
Lava y pica el perejil muy finamente. Añádelo a la mezcla y remueve bien con un tenedor.
Ahora dale forma a los buñuelos. No los hagas muy grandes porque tardarán más en freirse, cogerán mucho aceite y pueden quedar crudos por dentro (y no queremos dar pescado crudo al bebé).
Da forma a los buñuelos para que queden circulares y un poco planos (como filetes rusos) y rebózalos con el pan rallado.
Fríe los buñuelos en una sartén con aceite de oliva muy caliente, unos 3 minutos por cada lado a fuego medio.
Cuando estén dorados sácalos de la sartén y ponlos en un plato con papel absorbente.
Espera a que estén tibios y tu bebé ya podrá disfrutarlos ¡Que aproveche!
Trucos y consejos
Para esta receta lo más cómodo es usar lomos de merluza congelados que ya vienen sin espinas.
Puedes probar a hacerla con otros pescados blancos como lenguado, pescadilla, lubina, bacalao fresco, gallo… e incluso con salmón. Simplemente asegúrate de que no quedan espinas, de verdad es muy importante.