Ingredientes
– 4 yemas de huevo
– 4 cucharadas de azúcar
– 1 cucharada de maicena
– 1/2 litro de leche
– 1 cucharada de esencia de vainilla
– 1 rama de canela
– 4 galletas tipo maría
Vamos a Cocinar
Tiempo necesario: 20 minutos.
– Un postre tradicional muy fácil de hacer
– Infusionamos la leche
En una cazuela, ponemos la leche, la rama de canela, la esencia de vainilla y el azúcar. Mezclamos estos ingredientes y calentamos. Cuando esté a punto de alcanzar el punto de ebullición, apagamos el fuego, tapamos y dejamos infusionar 15 minutos.
– Preparamos el “espesante” de las natillas caseras
Pasados esos 15 minutos, en un bol, ponemos las yemas de los huevos y batimos brevemente. Añadimos la maicena e integramos bien con el huevo. Después, vertemos un cucharón de la leche que habíamos infusionado y volvemos a mezclar. Nos quedara una masa más bien líquida. Una masa que, no obstante, va a espesar nuestras natillas caseras
– Vertemos esta mezcla en la leche infusionada
Pero no sin antes, habiendo retirado la rama de canela, que ya habrá cumplido su función. Volvemos a poner al fuego, medio, y removemos constantemente. Mientras vamos dejando que la leche, poco a poco, vaya calentándose de nuevo
– Ahora todo irá espesando
Poco a poco, la leche comenzará a espesar y se irán formando las natillas en sí. Pasados unos minutos, cuando esto haya ocurrido, echamos estas natillas en cuencos individuales. Ponemos una galleta María encima. Dejamos reposar 5 minutos
– ¡A la nevera con ellas!
Las introducimos en el refrigerador y dejamos enfríar completamente. Mínimo 4 horas. Si las dejas una noche entera, mejor. Al día siguiente ¡estarán deliciosas!