Corta la cebolla y el ajo muy finitos. Sofríelos en una cazuela grande con un chorrito de aceite de oliva hasta que estén dorados y blanditos.
Añade un buen manojo de perejil picadito. Mezcla bien y cocina 2 minutos más, retira del fuego y reserva.
Cuece el arroz a fuego medio durante 13 minutos, hay que usar dos tazas de agua por cada taza de arroz.
Cuando el arroz esté listo añádelo a la cazuela con el sofrito. Remueve bien y deja que se enfríe para poder trabajarlo y formar las bolitas sin quemarte.
Una vez que el arroz esté frío, y con las manos humedecidas, forma pequeñas bolas apretando un poco.
Reboza las bolitas de arroz pasándolas primero por huevo y luego por pan rallado.
Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las croquetas hasta que estén doradas por todas sus caras. Sácalas a un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite.
Cuando estén tibias por dentro ya puedes servirlas a tu bebé.
Trucos y consejos
Puedes añadir otros ingredientes como calabacín, zanahoria, pollo o pescado, pero tienen que estar muy picaditos. La verdad es que una buena receta para aprovechar restos de otras comidas: cocido, pollo asado, etc.
Esta receta funciona mejor con variedades de arroz que son un poco “glutinosas”: bomba, carnaroli o arborio. No uses arroz largo o basmati porque las bolitas se desharán fácilmente.
Al dar forma a las albóndigas, trabaja con las manos ligeramente mojadas para evitar que se te peguen. De lo contrario, puedes apretarlas en exceso sin querer.