Saca la mantequilla de la nevera para que esté a temperatura ambiente y córtala en trocitos. Ponla en un bol grande y bátela con una cuchara o batidora hasta que esté en punto pomada (con textura de crema).
Si vas a usar azúcar échala a la mantequilla poco a poco mientras vas removiendo hasta tener una mezcla homogénea.
Añade en el bol el huevo y la ralladura de naranja, remueve bien hasta que esté bien mezclado.
Echa a la mezcla la harina de maíz, de arroz y la canela. Remueve hasta que empieces a tener una masa que parezca “migas quebradizas”.
Añade la leche y mezcla hasta que la masa se despegue de las paredes del bol formando una bola suave y pegajosa.
Pon la masa sobre un papel encerado y cúbrela con otro. Estírala con un rodillo hasta que tenga un grosor de 1 cm.
Ahora tienes dos opciones, puedes hacer directamente las galletas aunque la masa está un poco blanda y es más difícil de manejar. O puedes meterla en la nevera durante 2 horas para que se enfríe y esté más dura.
Precalienta el horno a 180ºC. Corta la masa con la forma que quieres para tus galletas, usando moldes o un cuchillo. A los peques de más de 1 año les encantan las formas creativas como estrellas o animales. Para los bebés de menor edad a nosotros nos funciona muy bien hacer formas alargadas con relieve para que puedan agarrarlas bien (podéis verlas en la foto de esta receta).
Pon tus galletas con cuidado en una bandeja de horno y hornea durante unos 8 minutos o hasta que estén doradas.
Espera a que se enfríen y ya podéis comerlas ¡quedan blanditas y fáciles de masticar!
Trucos y consejos
La ralladura de naranja puede sustituirse por ralladura de limón, mandarina o una cucharadita de extracto de vainilla.
Puedes meter la masa en el congelador dentro de una bolsita zip y aguanta hasta 2 meses.
Una vez horneadas se conservan bien durante una semana más o menos si las guardas en un recipiente hermético.
Tu bebé debe comer galletas siempre bajo supervisión y sentarse derecho mientras las coma.
Las galletas deben ser un placer excepcional, no puede comerlas a todas horas, todos los días.