Lava el salmón, quita la piel y espinas. Sécalo con un papel absorbente hasta que quede sin nada de agua.
Corta el salmón en dados y pícalo con la batidora. Añade las yemas de huevo y tritura de nuevo, poco a poco vamos echando la nata mientras trituramos.
Corta una hoja de papel de horno en cuatro partes iguales. Pon una cucharada de la mezcla de salmón encima de cada trozo de papel y aplana un poco hasta que tenga forma de hamburguesa.
Mételas en la nevera un par de horas, tienen que estar frías cuando las hagas o se desparramarán en la sartén.
Cuando vayas a hacer las hamburguesas pon una sartén antiadherente a fuego medio-alto con un chorrito de aceite de oliva. Pon las hamburguesas en la sartén de manera que el papel de horno quede en la parte superior. Retiramos el papel y hacemos las hamburguesas unos 3 minutos por cada lado.
¡Ya están listas! Cuando estén templadas ponlas en un plato para tu bebé, están muy ricas con puré de patatas o unos guisantes.
Trucos y consejos
Puedes comprar el salmón en la pescadería, pídele al pescadero que te lo corte en rodajas gruesas (de unos 2 cm) y te quite la piel. En muchos supermercados ya venden bandejas con rodajas de salmón, igualmente buenas si no tienes tiempo para esperar en la pescadería.
Los lomos de salmón tienen menos espinas pero son más caros que las rodajas. También los venden congelados.
Antes de triturar sazona el salmón con especias (pero no con sal) para añadirle sabor. Por ejemplo eneldo, pimentón dulce, un curry muy suave o hierbas provenzales.
Se recomienda dar pescado azul al bebé una vez a la semana.