Lava las judías y corta las puntas. Cuécelas al vapor o hirviendo con muy poca agua, suele bastar con 15 min para las variedades más finas y 25 min para las más gruesas.
Lava bien los tomates, retira las hojas y córtalos en cuatro trozos (con piel y todo). Añádelos a la cocción.
Cuando las judías estén tiernas sácalas junto con el tomate y ponlo todo en el vaso de la batidora. Tritura muy bien, hasta que no queden trozos visibles de la piel del tomate. Añade agua de la cocción poco a poco si ves que te queda muy denso.
Pon el puré en un plato, añade un chorrito de aceite de oliva virgen y remueve bien. Cuando esté templado ya puedes dárselo a tu bebé ¡Buen provecho!
Trucos y consejos
Las judías verdes o ejotes son una rica fuente de fibra, contribuyen al tránsito intestinal y a reducir el estreñimiento de tu bebé.
Usa un tomate que sea sabroso y esté bien maduro o el puré quedará muy ácido. Las variedades más dulces son el tomate pera y el rosa de barbastro.
Si a tu bebé no le gustan los purés con textura un poco más áspera puedes pelar el tomate para no triturar la piel (pero perderás gran parte de la fibra)