Ingredientes
- 1 pepino “inglés” o “europeo”
- 2 dientes de ajo
- 1/4 de cebolla
- 4 cucharadas de aceite de ajonjolí
- Ajonjolí
- 1 cebolla de verdeo (si no consigues, usa la parte verde clara más fresca y firme de una cebolla cambray o de un poro)
- Pizca de azúcar
- 4 cucharadas de soya
- 1 pizca de pimienta blanca
- Gochu garu (polvo coreano de chile) si no consigues en tu pequeña Corea local, ponle hojuelas de chile seco o polvo de chile puro.
Vamos a Cocinar
Toma en cuenta que todas las cantidades de ingredientes anteriores son generales, tú ponle más o menos de lo que quieras. Eso sí, no te saltes ningún ingrediente. Oh, tú confía en mí.
Corta el pepino en rodajas, julianas o como quieras, pero que no quede muy delgado ni muy grueso. Firme, pues.
Corta la cebolla en julianas delgadas, corta la cebolla de verdeo en rodajas o bastones delgados y el ajo tan grueso o delgado como quieras. Esto es una rápida botana oriental, no delicadezas francesas mamertonas de mediados del siglo pasado. Relájate.
Si la cebolla y la cebolla de verdeo te parecen muy fuertes, puedes “desflemarlas” en agua fría con una pizca de sal y un chorrito de vinagre durante 10 minutos para suavizar su sabor pero conservar su textura crunchy-crunch.
No la hagas de emoción y mezcla todo en un bowl, échale ajonjolí encima y más gochu garu si quieres.