Los alimentos que deben ser evitados son aquellos ricos en sal, azúcar, harina de trigo blanca y grasas, como:
- Azúcar: azúcar, dulces, postres, tortas, chocolate;
- Sal: sal, salsa de soya, salsa inglesa, cubitos de caldo de carne y de vegetales, ablandador de carne, sopas de sobre;
- Harina de trigo blanca: panes, pasteles, salsas blancas tipo bechamel, empanizados;
- Grasas: frituras, carnes rojas, tocino, salchicha, salami, mortadela, jamón, carnes rojas ricas en grasa, leche completa y quesos amarillos como cheddar;
- Productos industrializados: galletas rellenas, chucherías o snacks, comida lista congelada, pizza, lasaña, refrescos y jugos pasteurizados.
Para sustituir la sal en la preparación de los alimentos, se pueden utilizar hierbas y condimentos naturales como cebolla, ajo, romero, perejil, tomillo, albahaca y orégano, ya que le dan más sabor a las comidas y no causan retención de líquidos en el cuerpo.